martes, 27 de agosto de 2013

Magia de amor~capitulo 2

Se me paso el tiempo lentamente, esperando a ver o saber el ¿Por qué? De su interés por mí.
Toco el timbre de salida, yo recogí mis libros esperando que a el se le haya olvidado o algo parecido, pero por el contrario…
-¿Nos vamos?- me observaba desde arriba, era tan alto…
- como quieras, nadie me esta esperando, “claro, a excepción de Alex”-
-umm… ya que nadie te espera… ¿me puedes acompañar a un lugar primero?- 
Esto me daba mala espina
-bien, solo si no planeas hacerme algo- lo mire fríamente, pero el solo contesto un alegre y simpático “si”, con esa sonrisa incomparable.
Tomo mi mano y me arrastro hasta la salida, todos se nos quedaron viendo, debido a que yo soy, o se supone, una persona fría e insensible a la cual nadie le hablaría.
Llegamos a una plaza, solamente que no había absolutamente nadie, caminamos hasta el centro del lugar y el me tomo ambas manos.
Me sonroje, sentía todo el calor en mis mejillas.
Intente zafarme pero me sujetó con fuerza y no pude soltarme. Mientras estaba concentrada ideando como soltarme, me plantó un beso.
Me quede paralizada, no supe que hacer, ni mucho menos que decir, el me abrazo fuertemente y me susurro algo, pero no pude comprender, después comenzaron a salir pequeñas luces, parecían diminutas luciérnagas, pero solamente alrededor de él.
Poco a poco el se transformo en un hermoso y delicado pollo.
Me quede parada con el pollito entre mis manos, era tan cálido y aun tenia esos preciosos pedazos de cielo que eran sus ojos.
-¿De ahora en adelante cuidaras de mí?- me quede atónita.
De ese pequeño y redondo pico salió la misma voz que el.
-¿Lo harás?- yo no podía dejar a un ave así, solo, sin alimento…
-yo… - titubee- si… lo haré
De la nada surgió un fuerte viento y todo a nuestro alrededor comenzó a desaparecer.
Al mirar al suelo mis pies estaban sobre una especie de símbolo extraño que yo nunca había visto.
Apareció en frente de mí… con su forma habitual
-Diana… di mi nombre…-murmuró
No me había dicho jamás su nombre, pero lo recordaba como si lo conociera desde siempre.
-…Christopher…- ese nombre salió de mis labios lentamente.
Tomo mi rostro entre sus manos y por segunda vez me besó, sentí como mi cuerpo comenzaba a elevarse y mis ropas poco a poco se transformaron en un hermoso vestido color rosa con un suéter morado.
En mi cabeza apareció una diadema y alas en mi espalda
-¡Christopher! ¿Qué-? ¿Qué es todo esto?- le dije a su forma humana
- te lo contare todo cuando estemos a solas y la gente no te vea de forma extraña- volví a la normalidad y el volvió a su forma de pollo
Cierto, ahora que es un pollo lo tendré que llevar a casa, nunca he llevado a alguien a mi casa así que se siente extraño.
Al entrar a la casa, a solo 5 centímetros de haber abierto la puerta, Alex me abrazo fuertemente.
-¿A-Alex?-tartamudee
Alex, era de la misma altura que Christopher, pero lo rebasaba por unos 2 o 3 centímetros.
Me soltó casi al instante después de musitar mi pregunta
-ejem, perdóneme señorita, es que estaba preocupado por usted y… y como no llegaba… pues…
-ya entiendo, no te preocupes, ya estoy aquí- le di una pequeña sonrisa; algo habitual entre Alex y yo. El era la persona en la que mas confiaba, era mi mejor amigo.
-subiré a mi habitación, me avisas cuando este la comida ¿si?
-como diga señorita
Subí hasta mi cuarto y cerré la puerta, deje mi mochila al lado del buró y saque a Chris de mi chaqueta.  Me senté en la cama y lo coloque justo delante de mí.
-bien, ahora dime todo- mire sus ojos y vi que estaba dispuesto a decirme cada detalle mientras yo sentía que podía contarle cualquier cosa de mi vida.
-Existe un bosque aquí cerca, en el vive gente como yo, gente que puede transformarse en animales, pero solo uno en especifico.
En el habitan 12 seres que lo gobiernan y para yo poder estar con la persona que amo debes conseguir un compañero y resolver los 12 acertijos uno por cada ser.
Yo amo a una chica de ahí llamada Kumiko y lo que quiero es resolver los 12 acertijos-
-ya veo…-afirme- entonces quieres que te ayude a resolverlos ¿no?
-así es ¿me ayudaras?-
Nunca había entrado en un bosque y además no sabia cuando volvería mi madre de su viaje de trabajo, Alex se preocuparía mucho y ¿la escuela?
-no lo se… yo…
-te doy 3 días para que me respondas ¿bien?; por el momento solo me quedare en tu casa.
- bien
Alex me llamo desde la cocina, así que bajé

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