Elena
El portón metálico color negro, con el nombre “Instituto Carmen”, se abrió de par en par al ver a nuestro autobús acercarse.
Mi corazón había estado latiendo normalmente al pensar acerca de la competencia y Rafael… pero al momento de cruzar aquellas puertas y las ruedas del autobús atravesaron el territorio del Instituto Carmen, el corazón comenzó a latir desenfrenado y Luisa parecía escucharlos a la perfección, en todo el camino no había mencionado ni por error a Rafael, tal vez, solo tal vez, ella había notado su logo en la chaqueta del uniforme y probablemente fuese esa una de las razones por las cuales me había inscrito en la competición.
Las puertas del autobús se abrieron, el Instituto Carmen nos prestaría los vestidores de los hombres para dejar nuestras cosas y para algunas de las chicas, cambiarse de uniformes. Aun no lograba ver a Rafael, el parecer, ellos tendrían unas cuantas clases hasta que la Princesa Ramson hiciera su acto de presentación. Utilizaría el uniforme especial, era casi idéntico al de las demás, solo que tenía unas cuantas cosas que resaltaban.
Me había relajado un poco, Luisa estaba calentando junto con Laura. Me hubiese gustado verlas competir, pero debía ir a preparar aquellas cosas de la Princesa. Al final de la carrera anunciaron a los ganadores, después de escuchar aquello, me sentía realmente orgullosa de ellas, la competición, había empezado bien, ganaron el primer y segundo lugar.
Rafael
Aun quedaban unos minutos de la clase de Literatura, pero ya no podía aguantar para salir y poder buscar a Elena, el profesor no mostraba algún interés en la competición, ya había empezado la competencia de atletismo, del Instituto Ramson corrían una tal Luisa y otra que se llamaba Laura, según los rumores la mayoría de las chicas del Instituto Ramson eran hermosas, un paraíso a los ojos de los hombres, pero la Princesa era la más bella de todas.
La primera parte de atletismo un poco antes de tocar el timbre y nos dieron la salida, unos que otros no estaban interesados, diciendo que pasaría lo mismo que el año pasado mientras la Princesa Ramson estuviese en ese Instituto. Mi pensar solo era de curiosidad de saber quién era esa chica de la que tanto hablaban, pues era muy comentado en cada pasillo.
Al pasar por la pizarra de los lugares, observe los resultados:
Luisa Domínguez (Inst. Ramson) / primer lugar
Laura García (Inst. Ramson) / segundo lugar
Kenia González (Inst. Carmen) / tercer lugar
Rosa Hernández (Inst. Carmen) / cuarto lugar
Era sorprendente que ambas ganaran los primeros lugares, en mi mente se formaban chicas fuertes, no delicadas y tiernas como las que pude ver desde mi asiento en clase cuando vi salir a algunas del autobús.
El director había encendido el micrófono y se anuncio que la Princesa Ramson daría un discurso junto con nuestra representante del Instituto. Seria en unos momentos al frente del foro del Instituto.
Apresure el paso y me encontré a Raúl, que estaba flirteando con una chica de primer año. Después de unas señas, me hizo compañía con dirección al foro.
¿Cuándo Raúl dejaría de tontear con cualquier chica?
Bueno…. Eso ya es cosa personal de él, no tengo porque meterme en esa clase de sus asuntos.
-“Y aquí esta Katherine, nuestra representante” – anuncio el micrófono
Katherine, era una chica aplicada, se distraía mucho con los chicos y era mi ex novia, gracias a ella conocí a Elena, pero verla vestida así me impactaba. Traía puesto un largo vestido blanco, sin tirantes; unos guantes impecablemente blancos se movían al son de sus labios cereza, no recordaba lo hermosa que era cuando sonreía, pues por lo regular, cuando me veía hacia alguna mueca o simplemente me daba la espalda. Para mi suerte habíamos tocado en clases separadas, pero sus ojos turquesa reflejaban nostalgia.
En parte la extrañaba, mas nunca entendí el porqué quiso terminar conmigo, según ella yo era muy fácil de enamorar y de entregarme completamente a alguien, así que no quería estar con alguien que en cualquier momento sería fácil de perder, ante cualquier tipo de persona y lo menos que quería era perderme ante alguien de tan baja categoría.
Terminado su discurso transcurrieron unos minutos y Raúl saludo a Katherine cuando esta iba bajando los escalones del foro, cuando me vio, pensó si acercarse o no, pero se decidió a venir a saludar.
- Hola Raúl…. Rafael… - después de nombrarme, una brisa corrió rápidamente agitando alegremente su cabello dorado y ondeando desordenadamente sus vestido. En mi opinión, Katherine, era preciosa, como ninguna pero al conocer a Elena, esta opinión cambio drásticamente y de nuevo, tenia frente a frente a una chica de la cual estuve enamorado, pero sin sentir nada al respecto.
- ¿Cómo has estado Kate? Tiempo sin hablarnos – intente ser cortes
- Bien, creo que mejor que tu
- ¿mejor que yo? Pero si estoy muy bien
- Según esto… ya te gusta alguien, pero ella no te corresponde ¿o sí? – su legua era una navaja si se lo proponía, podía decirte cualquier cosa y te lo podías intentar aguantar, mas siempre la entierra en donde más te duele.
- Bueno… algo así, ¿verdad? Raúl
- Am… eso creo yo… no la conozco
Nuestra conversación se había alargado mucho y aun no había señales de que la Princesa Ramson fuese a aparecer, pero cuando le pregunte a Kate, dijo que si había venido, solo que había tenido uno que otro atraso por el vestido y demás cosas que iba a usar para su discurso.
Raúl estaba realmente emocionado, quería ver esa “belleza”, como él había dicho, en persona. Y decía que la vocalista de su grupo, Soledad, no le llegaría ni a los talones, aunque con el cabello largo posiblemente se vería mejor, mas su temperamento no era muy bueno. Típico de Elena, no soportaba mucho a Raúl debido a lo mujeriego que era. Pero ninguno de la banda sabía nada de ella y cada vez que le preguntaban a su representante Karla, ella no quería darles información ni mucho menos la dirección de su casa, así que tuvieron que acostumbrarse a improvisar un tiempo antes del concierto, pues Karla le pedía a Soledad escribir por lo menos una canción nueva antes de cualquier concierto.
Por más que veía en todas direcciones, no lograba visualizar a Elena, ni a nadie del Instituto Ramson, ¿Qué había ocurrido como para que nadie se mostrase?
El sonido del micrófono del Director hizo que todo el mundo pusiese atención en el foro.
- “Y ahora, el discurso de la Princesa Ramson….”
No hay comentarios:
Publicar un comentario