viernes, 27 de septiembre de 2013

La historia interminable ♥





Hola!!
después de demasiado tiempo por fin tengo un momentito para publicar algo :'c
y es que he estado con montones de tarea TwT y no es que las haya dejado al ultimo n.n sino que mis maestros les gusta darme trabajo e.e

Ultimamente he estado leyendo solamente de camino a la Normal y de regreso a mi casa.

Hoy pase por la librería Iztaccihuatl y encontré "La historia interminable" c': y no pude resistirme de comprarlo!!!! Fue parte de mi infancia y quisiera preguntaros, a aquellos que la recuerdan, ¿que aman de esta novela? ♥
Desde mi punto de vista es una deliciosa historia, que combinando la realidad con la ficción aborda el deseo que vivir en un mundo de fantasía, donde todo es color de rosa, o bueno, casi siempre c:
Pero que si nuestra realidad a veces no fuera tan monótona, seria preciosa y si supiéramos valorar las cosas tan pequeñas de la vida, seria aun mas hermosa.


SALUDOS!! ♥
que tengan una bellisima tarde! :D

lunes, 9 de septiembre de 2013

Flor marchita: capitulo 4

Capítulo 4: Aquellas palabras antes de entrar y desaparecer dentro del vestidor eran tanto ciertas como dolorosas. - "eres raro... " Quería negarlo, hacerle frente y gritarle toda mi verdad, pero el nudo en mi garganta, así como mi deseo de ocultar mi oscuro pasado me hicieron callar.
Mi mente divagaba en el día anterior y no me percaté de la presencia de Liliana y Sandra, hasta que un cuerpo ajeno a mi, agitó mi hombro en señal de una petición de atención. - ¿Que pasa? - los tímidos ojos de Liliana parecían estar realmente preocupados, pero era un asunto secreto. Aunque Sandra siempre daba en el blanco. - ¿Tiene que ver con el chico que trasladaron a tú cuarto? - eh? No no! No tiene nada que ver con el! La conversación se vió terminada por el sonido de la campaña que anuncia el final del descanso. Las tres estamos en diferentes clases del colegio así que nos despedimos y continuamos nuestros caminos.
Voy de camino a los edificios donde se encuentra mi habitación, nuevamente surge la inseguridad al pensar que veré a Ben en ese mismo cuarto. Me detengo inconcientemente y me doy cuenta de la presencia de alguien a mis espaldas, me veo envuelta en la decisión de volverme o seguir caminando. Pero opto por girarme y me encuentro a un frío Ben, que se nuestra un poco sorprendido ante mi reacción.
Pasados unos minutos de silencio el ambiente comienza a ser incómodo a pesar de que no siento la inseguridad del día anterior. - ¿Y bien? ¿Me dirás el porque? - ¿Eh? - sabes a lo que me refiero Y es verdad, lo se, pero no encuentro la manera de comenzar a explicarle mi situación actual. - ... ¿Podemos sentarnos en esa banca?... Suspira y camina en dirección a la banca, cuando me vuelve a mirar le doy la espalda, solamente de esa manera puedo relajarme. Comienzo a relatar mi historia mucho tiempo antes de llegar a este instituto.
"cuando tenía 6 años papá le decía a mamá que quería otro hijo, y de preferencia un varón, pero mamá se negaba diciendo algo como ya no poder hacerlo, papá se enfadaba mucho al escuchar aquellas palabras, a pesar de nunca rendirse con aquella petición. Cuando cumplí 10 años mamá sufrió un accidente de su trabajo, era obrera, unas vigas habían estado mal sujetas y una de ellas cayó sobre ella. Papá estaba inconsolable y tuvieron que pasar algunos años para que su ferviente deseo de tener un varón volviera. Decidió que sí mamá no podía darle un hijo, la medicina lo haría. Contrató a un cirujano profesional, pues el dinero no le hacia falta y cambió mi sexo además de mi vida. Durante toda la escuela secundaria tuve que vestirme de hombre y pasar por alto el hecho de que algún chico de mi clase me gustara. Hasta que cumplí los 18 encontré este colegio donde había dormitorios, hablé con el director con respecto a mi situación y como ya había cumplido la mayoría de edad aceptó a darme un cuarto para mi sola. Además trabajo no solamente para alimentarme y vestirme sino que también ahorro para volver a tener mi anterior sexo"
cuando termino de hablar me doy cuenta de la humedad de mis mejillas, había ignorado por completo mi tristeza para poder relatar toda esa historia. Pero el silencio era absoluto, resultando incómodo. Ben parece demasiado callado, elijo girarme para verlo, y escuchar alguna opinión, pero me topo con una mirada comprensiva, como sí entendiera mi dolor. Siento la necesidad de llorar de nuevo, pero ahora con la idea de obtener consuelo y no por sentir aquel terrible dolor, así mi compañero se levanta de la banca y me toma entre sus cálidos brazos, los cuales no rechazo, sintiéndome una niña frágil como hace mucho no lo soy.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Flor marchita: Capitulo 3

La vergüenza se apodera de mi al ver la luz entrar por la puerta que está a mis espaldas. 
Oculto mi cuerpo sujetándo las rodillas con los brazos, haciendo un obillo todo mi cuerpo. A través del espejo veo que sus ojos me miran fijamente. 

Estoy aterrada.
Si vió mi cuerpo seré un caso perdido y seguro que intentará cuestionarme, pero no deseo recordar aquel doloroso pasado en el que viví bajo el techo de casa de mi padre. 
- Debiste prender la luz - dijo antes de salir y cerrar la puerta, dejándome sola con el miedo y la vergüenza. Me quedo mirando la puerta haciéndome un montón de preguntas sin obtener respuesta a una sola, hasta que me permito pensar en mi desnudez. 
Termino de vestirme y el miedo regresa, deseo mover el pestillo de la puerta, pero el terror a ver aquellos fríos ojos azules me aterra. 
- ¿Ya vas a salir? - la voz fría me sorpende, pero el susto sólo provoca que mis labios no emitan sonido alguno. 
- ¡Hey! ¡Contesta! - me parece que está molesto así que salgo tímidamente del vestidor. 
No puedo pronunciar ninguna palabra, pero en cuanto miro su rostro la vergüenza vuelve y transforma mi blanca piel en un divertido color rojo.
- no preguntare nada acerca de "eso" - el terror me afecta, y el rojo desaparece, trayendo una sensación de inquietud. - pero quisiera saber el por qué.

Sus ojos, esa mirada, aquel rostro, todo reflejaba deprecio, como sí yo fuese un ser extraño, y lo soy, pero no por cuenta propia.
Intento emitir algún sonido, alguna palabra con la cual comenzar a explicar todo lo que llevó a convertir mi cuerpo en el de un hombre, pero en su lugar todo se torna borroso, el doloroso pasado vuelve a mi cabeza y las lágrimas hacen acto de presencia convirtiendo mi garganta en un doloroso nudo y por más que intento hablar, extraños sonidos salen de mi boca. Pero el chico frente a mi está inmutable, tan serio como la primera vez que le conocí, suspira y camina en mi dirección, pero antes de llegar a mi, me rodea y sigue su camino hacia el vestidor. 
Antes de entrar dice unas palabras que resultan dolorosas porque a pesar de todo son verdad.

La luz de la mirada: capitulo 4 parte 2

Elena

El portón metálico color negro, con el nombre “Instituto Carmen”, se abrió de par en par al ver a nuestro autobús acercarse.
Mi corazón había estado latiendo normalmente al pensar acerca de la competencia y Rafael… pero al momento de cruzar aquellas puertas y las ruedas del autobús atravesaron el territorio del Instituto Carmen, el corazón comenzó a latir desenfrenado y Luisa parecía escucharlos a la perfección, en todo el camino no había mencionado  ni por error a Rafael, tal vez, solo tal vez, ella había notado su logo en la chaqueta del uniforme y probablemente fuese esa una de las razones por las cuales me había inscrito en la competición.

Las puertas del autobús se abrieron, el Instituto Carmen nos prestaría los vestidores de los hombres para dejar nuestras cosas y para algunas de las chicas, cambiarse de uniformes. Aun no lograba ver a Rafael, el parecer, ellos tendrían unas cuantas clases hasta que la Princesa Ramson hiciera su acto de presentación. Utilizaría el uniforme especial, era casi idéntico al de las demás, solo que tenía unas cuantas cosas que resaltaban.

Me había relajado un poco, Luisa estaba calentando junto con Laura. Me hubiese gustado verlas competir, pero debía ir a preparar aquellas cosas de la Princesa. Al final de la carrera anunciaron a los ganadores, después de escuchar aquello, me sentía realmente orgullosa de ellas, la competición, había empezado bien, ganaron el primer y segundo lugar.

 Rafael

Aun quedaban unos minutos de la clase de Literatura, pero ya no podía aguantar para salir y poder buscar a Elena, el profesor no mostraba algún interés en la competición, ya había empezado la competencia de atletismo, del Instituto Ramson corrían una tal Luisa y otra que se llamaba Laura, según los rumores la mayoría de las chicas del Instituto Ramson eran hermosas, un paraíso a los ojos de los hombres, pero la Princesa era la más bella de todas.

La primera parte de atletismo un poco antes de tocar el timbre y nos dieron la salida, unos que otros no estaban interesados, diciendo que pasaría lo mismo que el año pasado mientras la Princesa Ramson estuviese en ese Instituto. Mi pensar solo era de curiosidad de saber quién era esa chica de la que tanto hablaban, pues era muy comentado en cada pasillo.

Al pasar por la pizarra de los lugares, observe los resultados:

Luisa Domínguez (Inst. Ramson) / primer lugar
Laura García (Inst. Ramson) / segundo lugar
Kenia González (Inst. Carmen) / tercer lugar
 Rosa Hernández (Inst. Carmen) / cuarto lugar

Era sorprendente que ambas ganaran los primeros lugares, en mi mente se formaban chicas fuertes, no delicadas y tiernas como las que pude ver desde mi asiento en clase cuando vi salir a algunas del autobús.
El director había encendido el micrófono y se anuncio que la Princesa Ramson daría un discurso junto con nuestra representante del Instituto. Seria en unos momentos al frente del foro del Instituto.

Apresure el paso y me encontré a Raúl, que estaba flirteando con una chica de primer año. Después de unas señas, me hizo compañía con dirección al foro.
¿Cuándo Raúl dejaría de tontear con cualquier chica?
Bueno…. Eso ya es cosa personal de él, no tengo porque meterme en esa clase de sus asuntos.

-“Y aquí esta Katherine, nuestra representante” – anuncio el micrófono
Katherine, era una chica aplicada, se distraía mucho con los chicos y era mi ex novia, gracias a ella conocí a Elena, pero verla vestida así me impactaba. Traía puesto un largo vestido blanco, sin tirantes; unos guantes impecablemente blancos se movían al son de sus labios cereza, no recordaba lo hermosa que era cuando sonreía, pues por lo regular, cuando me veía hacia alguna mueca o simplemente me daba la espalda. Para mi suerte habíamos tocado en clases separadas, pero sus ojos turquesa reflejaban nostalgia.

En parte la extrañaba, mas nunca entendí el porqué quiso terminar conmigo, según ella yo era muy fácil de enamorar y de entregarme completamente a alguien, así que no quería estar con alguien que en cualquier momento sería fácil de perder, ante cualquier tipo de persona y lo menos que quería era perderme ante alguien de tan baja categoría.

Terminado su discurso transcurrieron unos minutos y Raúl saludo a Katherine cuando esta iba bajando los escalones del foro, cuando me vio, pensó si acercarse o no, pero se decidió a venir a saludar.

-       Hola Raúl….  Rafael… - después de nombrarme, una brisa corrió rápidamente agitando alegremente su cabello dorado y ondeando desordenadamente sus vestido. En mi opinión, Katherine, era preciosa, como ninguna pero al conocer a Elena, esta opinión cambio drásticamente y de nuevo, tenia frente a frente a una chica de la cual estuve enamorado, pero sin sentir nada al respecto.

-       ¿Cómo has estado Kate? Tiempo sin hablarnos – intente ser cortes
-       Bien, creo que mejor que tu
-       ¿mejor que yo? Pero si estoy muy bien
-       Según esto… ya te gusta alguien, pero ella no te corresponde ¿o sí? – su legua era una navaja si se lo proponía, podía decirte cualquier cosa y te lo podías intentar aguantar, mas siempre la entierra en donde más te duele.
-       Bueno… algo así, ¿verdad? Raúl
-       Am… eso creo yo… no la conozco

Nuestra conversación se había alargado mucho y aun no había señales de que la Princesa Ramson fuese a aparecer, pero cuando le pregunte a Kate, dijo que si había venido, solo que había tenido uno que otro atraso por el vestido y demás cosas que iba a usar para su discurso.

Raúl estaba realmente emocionado, quería ver esa “belleza”, como él había dicho, en persona. Y decía que la vocalista de su grupo, Soledad, no le llegaría ni a los talones, aunque con el cabello largo posiblemente se vería mejor, mas su temperamento no era muy bueno. Típico de Elena, no soportaba mucho a Raúl debido a lo mujeriego que era. Pero ninguno de la banda sabía nada de ella y cada vez que le preguntaban a su representante Karla, ella no quería darles información ni mucho menos la dirección de su casa, así que tuvieron que acostumbrarse a improvisar un tiempo antes del concierto, pues Karla le pedía a Soledad escribir por lo menos una canción nueva antes de cualquier concierto.

Por más que veía en todas direcciones, no lograba visualizar a Elena, ni a nadie del Instituto Ramson, ¿Qué había ocurrido como para que nadie se mostrase?
El sonido del micrófono del Director hizo que todo el mundo pusiese atención en el foro.

-       “Y ahora, el discurso de la Princesa Ramson….”

viernes, 6 de septiembre de 2013

Zahan y la Tierra: capitulo 5

Capitulo 5 <Reunión inicial>

La llegada de Cristian, Joel y David llamo demasiado la atención, la mezcla de cabellos rubios, castaños y pelirrojos eran demasiado atrayentes de miradas des conosidas. inclusive muchas de las chicas que solo tenían ojos para Gabriel, los miraban envidiosas de la compañía de los 4 muchachos, pues la cuarta integrante había amanecido con fiebre y no asistio a clases, era Karen, esa era la mirada que poseía Andrea al escuchar que no habia asistido a clases. Pero ni el quinto dragón y su compañera no se habían aparecido, los chicos afirmaban que ya habian resivido la señal por parte de ese dragón y que el había sido quien había ido entregando las gemas, pero no se habia aparecido ante ellos.
Andrea disidió ir a su trabajo, no le gustaba llegar tarde, se fue junto con el dragón verde.
Rebeca fue a su casa junto con el dragon azul, hablo acerca de una clase de música.
Gimena se encontraba a lo lejos, aguardando a que Raquel terminara la conversacion con los dos muchachos de casi igual altura, solo que el de anteojos se veía mas mayor, si los lentes hacían que se viese mas adulto, debia tener como menos 18 o 19 años, pero el que no se alejaba de Raquel, se veía mas joven, unos 15 debería tener, pues se veía mayor que ella.
Les dijo algo y señaló en dirección a Gimena, esta, extrañada miro en otra direccion, no le gustaba que la señalaran, mucho menos tan indiscretamente, aunque seguro les estuviese diciendo que se encontraba ya de rato esperando.
Los dragones acordaron entrenar a sus respectivos amos individualmente, en un horario que no molestase a nadie, incluyendo a las familias de los señores, todos tenian actividades fuera de la escuela, menos Raquel, al escuchar que era la unica que tenia ese tiempo libre, se sintio alguien demasiado floja y se avergonso, aunque esto fuese beneficioso para el entrenamiento.

...Raquel...
Despues de la platica con Eduardo y David acerca de los entrenamientos, le tuve que pedir a mi dragon "oh, que extraño se oia el si quiera pensar eso" pense. Habiamos acordado que lo veria en casa, el entraria por el balcon y casi nunca mi madre entraba a revisar la habitación pero de todas formas le dije que si escuchaba ruidos se escondiera debajo de la cama, habia mucho espacio y la cama era alta, o en el closet de la habitacion, aunque era mas pequeño que el espacio que habia entre la cama y el piso.
Habia visto muchas veces la expresion de Gimena de desesperacion, pero la de esa misma tarde gritaba "ya termina!", teniamos reservados unos boletos para un pequeno concierto que se efectuaria en el parque cerca de su casa, la cual estaba mas lejos que la mia, debiamos tomar un taxi si queriamos llegar a tiempo, asi que hisimos la parada a unos cuantos. Evidentemente nos cobraron de mas, pero Gimena no parecia realmente de humor como para tolerar tales acciones.
- Como castigo, hoy pagas tu - dijo antes de salir del automovil, para mi suerte habia pedido mas dinero que el siempre me daban asi que podia pagarlo y tener para comer mas tarde.
No esperaba mucho del concierto, pues era una de las bandas favoritas de Gimena, pero a pesar de no tener muchos gustos en comun, nuestras ideas y metodos de hacer las cosas.
Lo impresionante y memorable, fue encontrarme especificamente con el, Gabriel.

...Karen...
y justamente 5 minutos anteriores a las 2, la larga y palida trensa  desaparecio por la puerta de entrada, que sola me senti en cuanto Eduardo partio. Me quede mirando un buen rato la puerta de madera color marron, nunca me habia gustado el vitral que mi madre le habia colocado, eran unas flores con algunos estampados, pero no estaban bien definidos, mas bien parecia que los habian colocado al hay se va y asi le habia gustado a mama.
No se cuanto tiempo pase parada mirando el vitral pero de repente todo se torno borroso y dificil de distinguir, intente sujetarme de la mesa mas próxima pero falle y cai al suelo.

Al despertar, me encontre recostada en mi cama, la puerta de mi cuarto estaba cerrada, me levante para ver si habia sido Eduardo el que habia llegado a la casa, pero al momento, como si estuviesemos sincronizadas, mama abrio la puerta de la entrada y de reojo pude ver la palida trensa que se encontraba cocinando frente a la estufa.
- oh, te has levantado - dijo mi madre, sus verdosos ojos no se esperaban que me encontrara levantada, los dias que suelo padecer de fiebre los paso en cama y nunca me levanto - te preparare la comida. No has comido aun, verdad? - Quise negarlo con la cabeza, pero gracias al silencio que habia antes de mover un solo músculo de mi cuello, mi estomago exigia alimento.
- ahh... - Estaba completamente nerviosa, si ella entraba en ese momento, veria a Eduardo.
- Te preparare algo, espera - Desde el angulo en que se encontraba mama no podia ver a Eduado, pero si abria su lado de la puerta de la cocina y el no salia al mismo tiempo por la de mi lado, todo seria un verdadero caos.
En el momento en que mama toco la madera para empujar la puerta mis ojos se cerraron, el corazon latia desbocadamente, sentia como los colores subian a mi rostro rapidamente y me temblaba el cuerpo de manera extraña, pero al mismo tiempo que ella entro en la cocina, Eduardo salio silenciosamente, mi madre se habia concentrado en lo que encontraba en la estufa y no pregunto nada, ni siquiera se giro a preguntar si era yo la que se encontraba cocinando, asi que detras de esos ojos claros escondidos bajos aquellas gafas.

...Rebeca...
La clase fue mas larga de lo que habian sido las demas, habia llegado tarde y mi maestro puso una cierta cantidad de tiempo adicional en forma de castigo, pero eso no hacia que sintiera largo el tiempo mientras practicaba el violonchelo, sino que ahora tenia a un espectador, su cabello era largo, mas que el de Eduardo y se lo habia amarrado en una coleta, de forma que le callese sobre el hombro. Apenas comenzaba a tocar el violonchelo podia notar sus emocionados ojos verdes.
- Como encontraremos al principe? - pregunte
- Primero debes enamorarte de mi - dijo en tono de burla, lo ignore y dada mi expresion, cambio el tono de su voz a uno completamente serio "Un contrato entre un dragon y una humana destinada a su dragon es completamente basandose en los sentimiento de ambos, pero si la humana no ama al dragon, dicho contrato no se efectuara, es un contrato para siempre y es algo que ustedes llaman *matrimonio*, solo que lo nuestro esta destinado a una persona en especial".
- Estas hablando en serio? - Despues de mi pregunta, solo me miro fijamente y susurro para si mismo "piensa lo que quieras".
El dia habia sido fresco puesto que aun estabamos en febrero, aunque era notable, las tiendas por las que pasaba de camino a casa se encontraban repletas de globos, paletas, chocolates, peluches y montones de cosas con formas de corazón, "El dia del amor y la amistad" o "San Valentin" como lo llamaban muchos, el hermoso dia del amor para muchos, era el dia mas triste de mi vida.

Flor marchita: Capitulo 2

Ben resultó ser demasiado frío con respecto a socializar con las chicas y aunque esto sea beneficioso para mi secreto, no puedo evitar sentir un poco de decepción ante la idea de que no pueda tener una buena conversión con el.

El reloj marca las 7:30, mi hora de salida del trabajo esta próxima, hoy hay pocos clientes en el pequeño restaurante en el que trabajo, que se encuentra cerca del instituto, fue difícil que Daniela, la gerente, me aceptara en el trabajo, a pesar de ser una mujer firme, sus ojos verde esmeralda dudaron ante la aportación de mi comienzo laboral. Hasta ahora no se ha presentado ningún problema que le pudiese causar mi despedimiento, es mas, creo que incluso le podría agradar mas que las otras chicas.

La campanilla de la puerta de entrada me saca de mis pensamientos.
La campanilla que anunciaba la llegada de un nuevo cliente sonó justamente después de haber puesto mis ojos en aquel reloj plateado colocado al lado de la puerta de entrada.
Aquellos ojos azules me parecían extraños, pues tenían cierta chispa que reflejaba haber tenido un encuentro especial. Y justamente detrás de él una chica que no reconosco atraviesa la puerta de entrada, no me había percatado, pero afuera esta  lloviendo a cántaros.

Salgo de mi trance y me dirijo a la mesa en la que Ben y su compañera se sientan, en cuanto mis ojos se cruzan con los suyos, aquella chispa desaparece y un frío muro vuelve a aparecer ante nosotros.
- ¿Pasa algo? - pregunta la chica, su voz es suave y terciopelada, al parecer se dio cuenta del repentino pero pequeño cambio.

Ben no responde e ignoro su conversación pidiendo la comida que ordenarán. Entro a la cocina en busca de un refugio que me permita ocultarme de aquellos sombríos ojos y funciona de maravilla, hasta que se me entrega el pedido.
Me adentro en el solitario comedor y encuentro una deliciosa y refrescante sonrisa en el rostro del chico, que tiene entrelazada la mano con aquella tierna muchacha. Intento no ponerme nerviosa ante la idea de estar conociendo la vida privada de un compañero que no es mi amigo.

Camino en su dirección y nuevamente aquel muro aparece, salvo que no suelta la mano de la chica. Dejo el pedido y me retiro de nuevo a la cocina hasta que es mi hora de salida, como hay puerta trasera decido usarla, me parece molesto conocer cosas privadas que no son de mi incumbencia.
Llego a mi habitación y estoy sola, él aún no regresa así que decido cambiarme de ropa en el pequeño vestidor que cada cuarto tiene a su disposición.
Como hay un espejo de cuerpo completo miro mi figura, el cabello castaño ha vuelto a crecer y por fin me llega a la altura del pecho, pero por más que me miro, mi cuerpo tiene partes físicas de hombre. Aquel deseo de mi padre por obtener un hijo varón fue hecho realidad tras la trágica muerte de mi madre, pues de alguna manera que no recuerdo, convenció a un doctor para transformar mi sexo.
Las lágrimas ruedan por mis mejillas y comienzo a llorar, no me preocupo por la llegada de mi compañero, pues la puerta del vestidor la dejé cerrada. Pero la desconfianza en mi misma me asusta y decido vestirme. Al terminar de subir la falda escucho el sonido de la puerta del vestidor al abrirse.

martes, 3 de septiembre de 2013

Flor marchita: Prologo y Capitulo 1

Prólogo

Me encuentro en el vestuario, el pecho plano y el bulto debajo, aun me resultan extraños, me coloco el corpiño y las bragas, escucho un sonido a mi espalda y me asusto.
Intento darme prisa, pero solo logro ponerme la falda antes de que él entre en el vestidor y logre ver mi vergüenza.
Capitulo 1: Secreto

- ¡Natación!
- ¡¿Eh?! ¡No! ¡Gimnasia!
- Chicas... - pienso que sus propuestas son imposibles, si entro en alguno de esos clubes de la facultad se darán cuenta de todo - Entraré a teatro...
- ¡¿QUE?! - sus respuestas son simultaneas, ya me lo esperaba y decido salir del salón.
El ajetreo que los clubes causan al iniciar el curso me resulta insoportable, a este paso, me dará un dolor de cabeza horrible y el trabajo sera un sufrir.
Salgo del aula y me dirijo a los dormitorios, nuestra profesora de física no podrá venir a clases y deseo un poco de descanso.
Consigo dormir un poco, pero no logro descansar, sueño acerca de mi padre y como su psicópata mente desea un hijo varón sin importar las consecuencias que lo lleven a ello.
Despierto con la falda arrugada y muy por encima del muslo, dejando ver mi ropa interior y aquel bulto extraño.
- "Desearía poder arrancarlo" - pienso, pero se que el dolor sera demasiado grande así que solamente coloco la falda en su lugar.
- ... ¿Tu eres Carla? - pregunta una voz extraña a mis espaldas, lo cual me sorprende y me vuelvo asustada con la idea de que alguien podría haber descubierto mi secreto, pero al volverme veo que su cabello negro me da la espalda y me deshago de un poco de aquel miedo.
- S-Si... y ... ¿tu eres..? - pregunto tímida, por lo menos tuvo que haber visto mi ropa interior.
- Ben - No comprendo a lo que se refiere.
- ¿Eh? ¿A donde? - Se gira en mi dirección y puedo ver unos preciosos ojos azules.
- No "ven" de "venir", mi nombre es Ben - Su cara es seria y su mirada aislada - Seré tu compañero de cuarto, el Director me ha pedido que vayas a verlo.
- Ah, S-Si
¿Un compañero de cuarto? El Director me había prometido que no tendría compañía, es el único que sabe mi secreto y esto solo formaba parte de una idea acerca de revelarme ante la sociedad.
Camino unos cuantos pisos abajo y doy con la puerta de Dirección, pregunto acerca del llamado, resultando afirmativo.
- ¿Me llamó? Sr. Director - Pregunto seria después de abrir lentamente la puerta.
- Si, es acerca de tu compañero de cuarto - Asiento y sigo escuchando - Se que esto solo puede causarte problemas, pero no tenemos mas habitaciones y dejarte un cuarto para ti sola puede provocar problemas mayores - vuelvo a asentir, pero se queda en silencio.
- Entiendo, buscare maneras de evitar problemas.
- Lo dejo en tus manos.
Me doy media vuelta y me dirijo a mi habitación, pero me encuentro con Ben, de camino hacia alguna parte del plantel escolar, sonrío aunque no me devuelve la sonrisa, haciéndome pensar que mi secreto sera mas difícil de descubrir si el se aparta de mi.

La luz de la mirada: Capitulo 4 parte 1

CAPITULO 4: RAMSON VS CARMEN
Al despertarme volvieron todos esos pensamientos, no sabía qué hacer, ni que pensar, sin duda alguna Karen me tenía mucho afecto y seguro algún día me contaría acerca de ella. Pero sobre Rafael, era un caso perdido, según Luisa a mí me gustaba pero no, no debía ni quería sentir algún tipo de sentimiento parecido al amor, por lo menos aun no, faltaban uno o dos años para que eso pudiese pasar, pero cuando pasaran esos 2 años, Rafael seguro se cansaría de esperar, después de todo, era un hombre.

Tome el uniforme deportivo y me dirigí al colegio. La competición se llevaría a cabo en el Instituto Carmen.
Lo del día anterior realmente le había dado un vuelco a mi corazón, me encontraba demasiado nerviosa y no sabía si verdaderamente podría concentrarme totalmente en la competición. Rafael, ya había penetrado demasiado dentro de mi personalidad.

La primera parte del encuentro seria atletismo, Laura correría junto con Luisa, ambas eran muy buenas en esto, por algo los profesores me habían pedido referencias acerca de a quien elegir para correr primero. Yo, en cambio debía preparar para presentar a la Princesa Ramson.

Según el criterio de casi el 100% de las chicas en el Instituto pensaban que era la más hermosa, realmente atlética y con un carácter con el cual podría poner a cualquier hombre en su lugar. En mi opinión, el colocar a una chica a la cabeza de todas y hacerla ver como si fuese una diosa o algo parecido, era una tontería.

Un autobús con unos cuantos cartelones a los costados, esperaba pacientemente en el portón de entrada a las señoritas del Instituto Carmen que concursarían orgullosamente al lado de la princesa Ramson. El chofer parecía cansado y a la vez aburrido, como si todos los días hubiese algún torneo emocionante con el mismo gentío de siempre.

-       “Rafael, seguro estaría esperando nuestra llegada” – pensé
Pero era del tipo que se enamora fácilmente y eso hacía que en mi surgiera el sentimiento de la preocupación, ¿preocupada? Tal vez solo fuese el hecho de que fácilmente las chicas podrían lastimar su demasiado sincero corazón. Era un buen tipo, solo que era como un perrito manso al que cualquier persona podría simplemente robarlo. Eso, no me gustaba para nada.

El amor era verdaderamente complicado. Era difícil de describir, al igual que el distinguir el amor de hermanos, el amor de novios y el verdadero amor. Una persona enamorada sería capaz de proteger a su persona amada con cuerpo y alma, no importaba como, cuando o donde, ni siquiera si estuviese equivocada acerca de lo que sentía. Todas esas cosas me daban vueltas en la cabeza, mas no sabía cómo colocar mi opinión acerca de todo esto.

La distancia entre el Instituto Carmen y el Ramson no era mucha, solo habíamos hecho veinticinco minutos, contando claro que había más trafico del habitual. Mirando a través de la ventana solamente visualicé lo mismo de que veía todos los días cuando caminaba con rumbo a la fuente. A pesar de estar concentrada en intentar escribir una canción me gustaba tomar las cosas que estuviesen fuera de mi mundo, de mi cotidianidad. A veces sabia que escribir no importaba cuan me interrumpían, mientras que en otras ocasiones tenía que exprimirme el cerebro para poder pensar en algún tema.

El portón metálico color negro, con el nombre “Instituto Carmen”, se abrió de par en par al ver a nuestro autobús acercarse.

Zahan y la Tierra: Capitulo 4

Capitulo 4 <Conocer>

"Hay mas como tu?" las cinco chicas habían hecho esta pregunta, pero cada una en un momento diferente, solo una de ellas ya sabia de la presencia de las otras cuatro, pero seguía oculta, aun no quería que sus compañeras se enteraran de su existencia, ella sabia mas que las demás y ya sabia controlar a la perfección a su dragón dorado, quien se había encargado de entregar las otras 4 gemas a sus correspondientes amos, pero ella se había encargado de la búsqueda del príncipe, lo único que no sabia, era donde se encontraban los enemigos de la oscuridad, pues según Raul, su dragón de doradas escamas, varios dragones del reino de la oscuridad habían llegado a la Tierra.

...Raquel...
Aun no me creía del todo la historia que David me había contado, eso de buscar a un príncipe y llevarme a vivir a su mundo en cuanto lo encontremos eran puras locuras, seguramente iba a dejar a mi familia, a mis amigos y a Gabriel, solo por irme y proteger un mundo con poderes que no poseo.
Camine de la escuela como normalmente hacia, las ropas de David eran extrañas así que le tuve que tomar algunas de entre los cajones de mi hermano, le quedaban bien, su cabello castaño rubio hacia que se viese un poco mas joven, pero si sus ojos no mentían, tenia que tener 15 años, solo un año mayor que yo. Si su temperamento no fuese tan frío y duro, podría decir que es guapo.
Después de decirle la hora a la que salia de la secundaria desapareció por el balcón diciendo algo sobre venir por mi en cuanto saliera.
Las clases pasaron regularmente, Gimena tenia un gran brillo de curiosidad en los ojos, pareciera que fuese a comerme con la mirada "cuéntame!" decían. Saliendo al descanso le comencé a contar lo que había pasado, pero en cuanto llegue a la parte de la figura negra, una cabellera roja llamo mi atención.
- Puedo sentarme con ustedes? - su voz parecía emocionada, sus ojos también notaban haber encontrado algo emocionante, pero también estaba la tristeza.
- Claro - dijo Gimena al ver que yo no respondía a su petición.
Quise seguir la conversación, así que seguí contándole acerca del resto del día y sin darme cuenta en que momento, Andrea se unió, fue sorpresivo, pero divertido. La conversación siguió y siguió, se notaba que la mitología le gustaba mucho, pero llego a un punto en el que mencionó a una figura negra de ojos dorados y piel como la nieve, la misma figura que yo había visto.
- También lo vi! - dije sorprendida, de reojo podía ver a Gimena pensando "y a esta, que mosca le pico?", extrañada por la rara conversación entre dos desconocidas.

...Rebeca...
El dragón de azules escamas, Cristian, había adoptado forma humana en cuanto comenzó a hablar acerca de su mundo, ademas de otras 4 chicas igual a mi, era alguien incorregible, se veía que era del tipo de muchacho presumido, tal vez en cierto modo, hijo de una persona rica. Había intentado darme un beso acercándose mucho a mi rostro, una cachetada fue lo que sencillamente recibió de mi, cayo al suelo y con el ruido que hizo, Josue preguntó detrás de la puerta de la habitación si algo había sucedido.
Diciéndole la hora de mi salida de la escuela, decidió partir junto conmigo hasta ella.
- Vendré por ti en la salida
- Que-? - Al girarme solo pude ver como su cabellera rubia se alejaba caminando, era rápido.

En el descanso me coloque detrás de la misma banca que el día anterior, la conversación de la castaña y la castañorojiza eran emocionantes, escuchaba la emoción de su voz cuando platicaba algo de su cita con el rubio nuevo, al parecer se llamaba Gabriel, estuvo a punto de contar acerca de algo extraño que había visto en el museo cuando Andrea la interrumpió.
- Puedo sentarme con ustedes? - pregunto, su voz se oía emocionada pero ronca de alguna forma.
Siguieron con la conversación, pero no escuchaba por ningún lado a Karen, ¿era que la había dejado en algún lugar con otras personas? o ¿simplemente no había asistido a la escuela?
Andrea dijo algo de una figura negra de ojos dorados y piel cálida
- También lo vi! - dijo la castaña, me levante lentamente y vi que su amiga las miraba con rostro extrañado, como pensando que estaban locas o algo parecido.
- No puede ser eso cierto - Dije metiéndome en la conversación, Andrea me miraba fijamente, parecía feliz, pero mi fría expresión solo causo nerviosismo en la castaña
- Si, me dijo extrañas palabras dándome una gema y desapareció
- ¡Si! ¡a mi me paso igual! - Andrea casi gritaba
- Igual - Dije sacando del bolsillo del vestido mi piedra azul
El rostro de la amiga de la castaña parecía extraño, su mirada de "que estaba pasando" no parecía completamente honesta, pero el toque de la castaña me hizo salirme de mis pensamientos.

...Andrea...
Había visto a chicos lindos, pero ninguno como Joel, se veía precioso con las ropas de su mundo, sus ojos verdes combinaban a la perfección con los tonos plateados y purpuras del traje. Instintivamente le di un beso, imaginaba su expresión antes de abrir los ojos y efectivamente, tenia el rostro rojo como el de un tomate, sus labios apretados y sus ojos abiertos de par en par.
Pero no podía quedarse en casa, no podía pagar los gastos de dos personas, muy apenas podía cuidar de mis propios alimentos y los días en que pagaba las cuotas de la escuela eran de menos alimentos en casa, a menos que la mama de Karen me enviara algún estofado.
Joel había prometido buscar algún empleo en el que trabajar en lo que ella estaba en la escuela para así en lo que ella se encargaba de trabajar el podría hacer las tareas de su propia casa, sus ojos mostraban toda la sinceridad de sus palabras, pero ¿a que persona le permitirían trabajar si no tenia ningún papel de haber estudiado en alguna parte de la cuidad?
Quise no preocuparme por eso y arreglar un poco las cosas con Karen, pero ella no había asistido a clases ese día, había visto la cabellera de Rebeca, estaba sentada al lado de una de las bancas, así que aproveché para sentarme con las chicas que se encontraban en la banca vecina.
Mi sonrisa de confianza siempre era aceptada por todos, pero la chica de cabello castaño dudó al momento de preguntar si me podía sentar y su compañera respondió por ella.
La chica estaba completamente enamorada del chico nuevo, Gabriel, había tenido una cita en el museo de la ciudad, una exposición de mitología, "oh, que hermosa conversación" pensé y sin querer mencioné sobre el tipo de la capucha negra, para mi sorpresa también la chica de cabello castaño, Raquel, como la había nombrado su amiga, le había pasado una situación similar a la mía y unos segundos después Rebeca se acerco.
- No puede ser eso cierto - dijo con voz fría, aunque sus ojos marcaban sorpresa.
Después mostró una gema de un azul brillante, pero sus ojos iban hacia la amiga de Raquel, con una expresión de desconfianza, pero no duro mucho, pues el toque de las manos de Raquel hizo que reaccionara y mirara en nuestra dirección.
Entonces con miradas cómplices nos dimos cuenta de que ya eramos tres, faltaban dos.

...Karen...
La fiebre que tenia después de haber tenido un día tan agitado había bajado un poco por la mañana, mamá tocó preocupada la puerta de la habitación, nunca estaba cerrada, tan pronto como escuchó ruido, Eduardo se escondió en el armario, me levanté pesadamente de la cama y abrí la puerta. Mamá se dió cuenta de la fiebre en cuanto tocó mis manos, me dejó unas medicinas y una lista de lo que debería comer antes de irse a trabajar. En cuanto la puerta de la entrada se cerró, Eduardo salió del armario con ropas caídas sobre él. Antes de que pudiese decir algo me ordenó recostarme en la cama, se veía como todo un adulto, por lo menos debía tener 18 años, pero sus anteojos hacían que se viera aun mas mayor.
Preparó un poco de caldo y me dió de comer, aunque sus expresiones no eran dulces, sus reacciones ante mis comentarios y sus cuidados mostraban a alguien realmente amable.
Por la fiebre no había asistido a la escuela, así que aun estaba preocupada por Andrea, el día anterior parecía tan decaída y preocupada, al recordar su mirada hacia que mi animo cayera en picada y Eduardo se daba cuenta, pero no preguntaba, sabia perfectamente cuando callar.
- A que hora sales de la escuela? - pregunto
- Eh? A las 2 de la tarde
- A esa hora me iré a ver a los otros, ¿entendido?
- Ah, si... - A ver a los otros, me preguntaba como eran los demás, tal vez habían adoptado forma humana al igual que él, en nuestro mundo la gente que es diferente nunca es bien aceptada en un principio, pero lo que mas curiosidad me daba, era saber quienes eran mis otras 4 compañeras.

Magia de amor: Capitulo 4

Corrí lo mas rápido que pude hacia la casa, no podía contener mis sentimientos hacia Alex, por fin lo había comprendido... 
Amaba a Alex y el era la única persona que me comprendía totalmente.
Al pararme en frente de la puerta me paralicé por un segundo pensando "¿que le voy a decir?" no le iba a gritar en la cara: "¡Te amo Alex!¡siempre lo he hecho!" pero me dije a mis adentros que tal vez si estaba frente a el podría pensar mejor así que abrí la puerta.
Observe desde la puerta que Alex no estaba en la estancia, como de costumbre, así que me quité los zapatos y supe el porque; teníamos una invitada.
camine sin hacer ruido hacia la cocina y escuche la voz de Alex pero la puerta estaba un poco entre abierta así que miré y observé a una mujer de cabello castaño, un poco mas oscuro que el de Alex y de ojos esmeralda, era verdaderamente hermosa, sus movimientos con las manos parecían estar coordinados y cada que sonreía sentía una dolorosa punzada en el corazón. Me sentía destrozada, y sin pensarlo de mis ojos corrieron las lágrimas.
huí de ese lugar, no podía soportarlo mas; de repente me llego la idea de irme con Cristopher hacia ese extraño bosque del que me había contado.
Empaqué las cosas que necesitaría y corrí escaleras abajo, directo a mi destino.
Corrí al parque, no sabia porque pero debía ir ahí para poder ver a Christopher.
Escuche como Alex me gritó al verme, pero lo ignoré, no podía verlo a la cara, sabia que le iba a gritar y decir cosas que luego yo lamentaría.
Cuando llegué al parque observé a Christopher sentado en la banca.
-tardaste mucho- comento Christopher al verme plantada frente a el- ¿Nos vamos?
-...si.-conteste al momento de secarme las lágrimas del rostro.
Crhistopher tomó mis manos y se transformó en el redondo y pequeño pollo que recordaba.
En el suelo apareció un extraño pentagrama, justo por debajo de nosotros, después, de la nada un viento nos rodeo completamente, se sentía como si estuvieras dentro de algún tipo de tornado.
Después el mundo se transformó y ahora se podían apreciar diversas casas de madera, de colores alegres y llamativos dibujos. al final del camino en donde estábamos parados se podía observar un enorme castillo con 12 torres alrededor de el, formando una gran espiral, pues unos eran mas grandes que otros.

historias nuevas XD Demasiada imaginación :P

vale vale c: esta entrada será algo corta y no muy decorada puesto que la haré desde mi celular!! :0 (Aunque pensaba que era imposible XD) pero quería notificar acerca de varias novelas nuevas n.n se que prometi una, pero encontré una libreta nueva e.e... Así que está a mi merced :P mucha XD Bueno n.n en poco tiempo podré subir unas 2 o 3 historias, sólo que serán prólogo y capítulos 1 n.n