martes, 29 de octubre de 2013

Magia de amor Capitulo 5

En cuanto entramos en aquella cabaña, la luz solar desapareció y fue difícil para mis ojos acostumbrarse a la penumbra que se encontraba debajo de el alto techo de madera.
-Bienvenidos- Una voz jovialmente femenina nos recibió cálidamente, siendo aun mas cálida la bienvenida para Christoper, la chica de hermosa cabellera negra lo besó intensamente sin importar las personas que se encontraban a nuestro alrededor. Me sentí incomoda y fuera de lugar, deseaba volver para poder escuchar la vos de Alex, sentir su cálida mirada...
Me vi interrumpida por la gran necesidad de llorar, pero siendo un lugar inadecuado para hacerlo preferí callar hasta que fuese absolutamente necesario.
.¿Y bien? ¿Cuando irán a las torres zodiacales?- Pregunto una mujer de mediana edad. Aunque en su mayoría las personas llevaban el cabello negro, unas pocas tenían un castaño muy oscuro, pero no había colores distintos o que resultaran del todo diferentes.
-En este preciso momento - Contestó Christoper de lo mas entusiasmado. Aun no lograba comprender que era lo que debíamos hacer dentro de aquellas torres, pues era lógico de cuales torres hablaban, no había otros edificios tan llamativos como esos.
Comencé a desear poder comunicarme de manera mas sencilla, pero mi personalidad no accedía a la propuesta hasta que Christoper tomó de mi mano guiándome hacia la salida de la cabaña. La luz que golpeó mi rostro era de menor intensidad que cuando llegamos, a pesar de estar solamente unos minutos dentro.
-El tiempo es diferente aquí que en tu mundo- Dijo secamente mientras soltaba mi mano- Primero iremos a la torre roja, donde se encuentra la Diosa que posee el signo de Cáncer.
-¿Y que haremos ahí? ¿Pelear? Porque yo...
-Tranquila- Me interrumpió, pero no me miró un solo momento, su mirada seguía en el interior de la cabaña - No es eso, creo que en tu mundo se le llaman acertijos... Pero en nuestro mundo nadie tiene la capacidad de resolverlos, todos somos impulsivos y es difícil que nos detengamos a meditar en algo...
Eso explicaba muchos aspectos de su personalidad.
Y de la chica que lo besó.
-No soy tan inteligente como lo aparento...- Quise tomar la decisión de huir.
-No dejaré que huyas tan fácilmente- Por fin me miró, y no se notaba ni un destello de duda en aquellos ojos.

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